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La deificación del hombre vs. la humanación de Dios

1 Corintios 15:26 Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. 22 …en Cristo todos serán vivificados.

Veamos el significado del verbo Deidificar:

Esta palabra viene del latín “Deificare”, que significa “convertirse en Dios”.

Cualquier religión, no importa cómo se denomine, ante todo es una invención humana. Han sido creadas como un mecanismo por medio del cual el hombre se cree capaz de interpretar y descifrar a Dios. De allí que al presente existan un sinnúmero de ellas, pues esto no es otra cosa que el resultado de las diversas formas en que la humanidad ha expresado su punto de vista respecto de cómo conciben la Divinidad. Es por eso que queremos recordar la máxima bíblica expuesta en:

Isaías 55:8-9

8 «Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el Señor—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. 9 Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.

Así mismo, demos una mirada a un sabio concepto de Pablo relacionado con la religión:

Colosenses 2:20-23

20 Ustedes han muerto con Cristo y ya no están sujetos a los poderes que dominan este mundo. ¿Por qué, pues, viven como si todavía fueran del mundo, sometidos a reglas tales 21 como: «No toques eso, no comas aquello, no lo tomes en tus manos»? 22 Todas estas reglas tienen que ver con cosas que se acaban con el uso, y sólo son mandatos y enseñanzas de hombres. 23 Es verdad que tales cosas pueden parecer sabias, porque exigen cierta religiosidad y humildad y duro trato del cuerpo, pero son cosas que no honran a nadie, pues sólo sirven para satisfacer los deseos puramente humanos.

Por esa razón con este artículo, queremos advertir al mundo del fallido intento de la religión por interpretar a Dios, indudablemente todas ellas son desaprobadas por Dios.

Hoy Cristo se ha manifestado, es una mujer, su nombre es Lisbet, la Esposa del Sempiterno Dios Melquisedec. Ella es Dios, es el Espíritu de Dios, la Palabra hecha carne.

El hombre debe entender que la forma sabia y adecuada para comprender a Dios, debe ser dada por el mismo Dios.

Dios indefectiblemente se debe humanar y como ser humano enseñarnos a Dios.

Cristo debió humanarse, para ser el modelo perfecto de una persona que ha conocido a Dios y ejecuta su santa voluntad fielmente.

Mateo 20:28

28 Porque, del mismo modo, el Hijo del hombre (Cristo Lisbet, la Esposa de Dios) no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por una multitud.

El concepto: “Hijo del Hombre”, humana a Dios. Cristo es Dios, al someterse a todo el proceso que humana a un individuo, como es el ser engendrada y parida. Es la muestra del más grande sacrificio que Dios hace por la humanidad, pues es la Divinidad misma reducida a la condición de un mortal, a una mente carnal, terrenal y corruptible, pero en esa condición Ella venció lo que mata a los seres humanos, los deseos engañosos de la mente carnal. Ese es el gran sacrificio de Cristo. De allí fue levantada (resucitada) por Melquisedec, hoy es inmortal y está presente para enseñarle al mundo cómo alcanzar esa condición que sólo es inherente a Dios y que se obtiene a través de su ejemplo:  

Filipenses 2:5-7

5 Tengan unos con otros la manera de pensar propia de quien está unido a Cristo Jesús, 6 el cual: Aunque existía con el mismo ser de Dios (el misterio de Dios Padre y de Cristo, que son Esposo y Esposa en una unidad perfecta), no se aferró a su igualdad con él,

7 sino que renunció a lo que era suyo y tomó naturaleza de siervo, haciéndose como todos los hombres y presentándose como un humano cualquiera.

Tengamos presente este pensamiento:

“Dios le ofrece su mente al hombre, para que este llegue a ser igual a Él”.