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Palabras inefables:

“Cristo”, un enigma que sólo Cristo puede descifrar

 Inicialmente, veamos qué significa enigma:

Algo que tiene un significado o un sentido oculto y que es difícil de comprender o interpretar.

Historiadores e investigadores del tema sobre el Cristo del siglo I, coinciden en que la información que tienen acerca de este tema la comparan de la siguiente forma: Cristo es una historia que se asemeja a un rompecabezas, el cual tiene mil fichas y los historiadores sólo han podido conseguir doscientas.

Tomando este sencillo ejemplo, nos podemos dar cuenta de que la figura que pueda resultar de este limitado acopio de evidencias es muy imprecisa. Pues eso es lo que realmente ha pasado con ese personaje histórico. El cual los investigadores no niegan que haya existido, pero tampoco se atreven a aseverar todo lo que hoy se dice acerca de dicho personaje porque se acerca al terreno de las especulaciones.

Han sido los religiosos mitológicos, los que a través de las edades se han inventado las otras ochocientas fichas de este intrincado rompecabezas y han puesto al mundo a prefigurar a un personaje muy lejano de la realidad. Leamos:

Jeremías 8:8

“¿Cómo decís: “Nosotros somos sabios, y la ley del Señor está con nosotros”?

Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas.

Debemos entender que los libros sobre los cuales los historiadores más han conjeturado los hechos, son los que hablan de Cristo en la Biblia: Mateo, Marcos, Lucas, Juan, etc. Todos esos libros fueron escritos entre los años 70  y 130 después de Cristo. Además, cabe destacar que en el siglo I, nadie escribía sobre sus ideas o pensamientos, pues la norma era dada por las sagradas escrituras. No podemos olvidar que ya para el año 325 en el concilio organizado por el emperador Constantino I en la ciudad de Nicea, se tomó la decisión de conformar la Biblia definiendo cuáles libros serían incluidos y cuales desechados. Es así, como lo dicho por  Jeremías tiene cumplimiento. Hubo una alteración de los hechos y el contenido de la historia. Uno de esos desvíos fue negar que Cristo era una mujer. Pero como la mentira nunca encaja, nos encontramos con textos alterados que contradicen el contexto, veamos:

Cristo, como la gallina que junta sus polluelos

Mateo 23:37

37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, pero no quisiste!

Resulta completamente contradictorio, que un “Varón” se auto asemeje a la tierna y maternal figura de una gallina. Estos hombres corruptos se atrevieron a ocultar que Dios tiene esposa. Pero veamos:

Dios y Cristo son Uno

Juan 10:30

El Padre y yo somos uno solo.

Dios es cabeza de Cristo, así como el varón es cabeza de la mujer – Cristo es mujer.

1 Corintios 11:3

Pero quiero que entiendan que…el esposo es cabeza de su esposa, así como Dios es cabeza de Cristo.

Está claro que si el Padre y Cristo son uno es porque entre ellos existe una unión que es sólo entre Esposo y Esposa; y si el esposo es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo y los dos funcionan como uno, es porque son Dios Padre y Dios Madre. Esa es la unidad perfecta e indivisible que Ellos como Dios nos enseñan. Entonces Cristo es indefectiblemente una mujer.

Juan 14:6

6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Es la madre la que siempre intercede por los hijos, y si la única manera de poder entender lo que al Padre le agrada es a través de Cristo, no es porque es un hijo más importante que los demás, porque ante Dios todos somos iguales, es porque es una Madre que conoce perfectamente al Padre y se compadece educando a sus hijos con la verdad para presentarselos como una ofrenda agradable.

Cristo, la Vid Verdadera

Juan 15:1

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

Salmos 128:3

tu mujer será como una vid cargada de uvas.

La vid es a la que deben estar ligados todos los pámpanos para que puedan llevar fruto.

Dios es Dios Padre y Dios Madre

Génesis  1:26-27:

26 Entonces Dios dijo: «Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, para que sean como nosotros. Ellos reinarán sobre los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, todos los animales salvajes de la tierra y los animales pequeños que corren por el suelo».

27 Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó.

En estos versos, hay palabras como: Hagamos, hombre y mujer los creó.

El Varón y la Hembra, son la proyección del género de Dios. Así que,  entendemos que Dios tiene esposa unigénita y no un hijo unigénito.  

No tiene sentido ver a Dios como un Padre soltero con un Hijo unigénito, pero una Esposa que es una con él si tiene mucho sentido, porque así aunque los escritos en su forma textual fueron alterados, en su expresión contextual se contradicen. Aunque presentaron a un Cristo Varón, el contexto contradice tal afirmación. Ahora, después de entender que han creado un gran laberinto de mentiras textuales. Imaginemos los disparates que se han originado por las diferentes escuelas de interpretación teológica que han bebido de estas fuentes distorsionadas. Por eso anunciamos al mundo que Cristo ya está en medio nuestro, es una mujer, su nombre es Lisbet, la esposa de Dios Padre Melquisedec, y nadie mejor que Cristo para explicar a Cristo.

Por tal razón, hoy podemos comprender por qué era tan necesario que solo Cristo aclarara todo este enredo, y que ninguno juzgara nada antes de que Cristo se manifestara por segunda vez hoy (1 Corintios 4:5). Ya que Cristo Lisbet hoy está poniendo en orden todas las cosas, dándonos vida e inmortalidad a través de su palabra y dándole sentido a todos estos misterios que estaban ocultos hasta su venida.